Domingo 24 de marzo del 2013
El 19 de diciembre de 2012, cuatro horas y media después de que el entonces presidente del Banco Central, Pedro Delgado, renunciara a su cargo y aceptara que falsificó su título de economista, el primer pronunciamiento que tuvo el país del presidente Rafael Correa se dio a través de las redes sociales.
“Día durísimo. Verificamos que Pedro Delgado había presentado un título falso en el INCAE. Le ha hecho un grave daño a la Revolución”, escribió el mandatario en su cuenta de Twitter @MashiRafael.
La misma red fue usada para expresar sus desacuerdos con el estatuto actual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), contar su visita por el Vaticano y hasta ordenar se investigue a quienes le faltaron el respeto en la red.
Internet y en especial Twitter, una red usada por unos 500 millones de personas en el mundo y unas 450.000 en Ecuador, se ha convertido en un órgano oficial para comunicar decisiones, hacer anuncios o expresar posturas del Gobierno y sus ministros.
Su uso se ha popularizado entre los presidentes, como ocurre con Correa y los mandatarios de Estados Unidos, Barack Obama; Argentina, Cristina Fernández de Kirchner; México, Enrique Peña Nieto; Venezuela, Nicolás Maduro y el extinto Hugo Chávez.
José Rivera Costales, coordinador de contenidos digitales del Centro audiovisual y multimedia del Ciespal, dice que es una tendencia mundial que se da por adoptar nuevos espacios de comunicación en los que cualquier persona puede participar. Esa, precisamente, es una de sus mayores fortalezas.
“Ya no existe la intermediación de los medios para ser escuchado o que su mensaje tenga eco en la sociedad”, agrega. Read More


José Rivera Costales